Elegir correctamente el grosor de la tarima laminada es importante para conseguir un suelo estable , cómodo y adaptado a la vivienda. Los grosores más habituales son 8, 10 y 12 mm, pero una tarima más gruesa no siempre significa que sea más resistente al desgaste.

Antes de elegir debemos valorar la calidad del producto, el sistema de clic, la clasificación de uso, el estado del pavimento existente y la altura disponible debajo de las puertas.

¿Qué indica el grosor de una tarima laminada?

El grosor indica la altura total de la lama, pero no determina por sí solo la resistencia de su superficie. Una tarima gruesa puede ofrecer mayor sensación de estabilidad y disponer de un sistema de unión más robusto, aunque también existen tarimas de 8 mm de buena calidad.

La resistencia al desgaste se expresa mediante clasificaciones como AC4 o AC5. Para elegir correctamente, puedes consultar nuestra guía sobre las diferencias entre tarima laminada AC4 y AC5.

Tarima laminada de 8 mm

La tarima de 8 mm es una opción habitual para viviendas y puede ofrecer un buen resultado si el producto es de calidad y la base está correctamente nivelada.

Sus principales ventajas son:

  • Precio generalmente más accesible.
  • Amplia variedad de diseños y acabados.
  • Menor aumento de la altura total del suelo.
  • Puede facilitar los encuentros con puertas y otras habitaciones.
  • Es adecuada para muchas viviendas con un uso normal.

Un grosor de 8 mm no debe utilizarse para compensar irregularidades. La superficie debe estar firme, seca y nivelada antes de la instalación.

Tarima laminada de 10 mm

La tarima de 10 mm representa una opción intermedia. Puede proporcionar una sensación de mayor solidez al caminar y, dependiendo del fabricante, incorporar un sistema de clic más robusto.

Es adecuada para clientes que buscan un equilibrio entre precio, estabilidad y altura. Antes de comprarla debemos comprobar que el aumento del nivel del suelo no afecte a las puertas, los muebles o los encuentros con otras estancias.

Tarima laminada de 12 mm

La tarima de 12 mm suele ofrecer una pisada más sólida y puede resultar adecuada para viviendas con mucho tránsito, oficinas o locales, siempre que su clasificación de uso también sea apropiada.

Sus posibles ventajas son:

  • Mayor sensación de estabilidad.
  • Sistema de unión generalmente más robusto.
  • Mejor comportamiento frente a pequeñas variaciones de la base, dentro de los límites permitidos.
  • Sensación más cercana a un suelo de madera.

No obstante, su mayor altura puede obligar a rebajar puertas o instalar perfiles de transición. Tampoco sustituye la nivelación cuando el suelo presenta desniveles importantes.

¿Una tarima más gruesa hace menos ruido?

El grosor puede influir en la sensación de la pisada, pero el ruido depende también de la calidad de la manta, la nivelación de la base, la instalación y la transmisión acústica del edificio.

Colocar una manta excesivamente gruesa no siempre mejora el resultado. Si el soporte es demasiado blando, las lamas pueden moverse y el sistema de clic puede sufrir daños. Debemos utilizar una base compatible con la tarima y seguir las instrucciones del fabricante.

¿Qué grosor elegir para una vivienda con mascotas?

En una casa con perros o gatos debemos valorar conjuntamente el grosor, la resistencia superficial, la protección frente a la humedad y el acabado. Una tarima de 10 o 12 mm puede ofrecer una pisada sólida, pero su grosor no garantiza por sí solo resistencia frente a arañazos o agua.

En nuestra guía sobre tarima laminada para mascotas explicamos qué características conviene revisar.

Grosor y calefacción por suelo radiante

Si la vivienda tiene calefacción por suelo radiante, debemos comprobar que tanto la tarima como la manta sean compatibles. La resistencia térmica total del conjunto debe respetar los límites indicados por el fabricante y por el sistema de calefacción.

No conviene escoger el producto únicamente por su grosor, porque la transmisión del calor depende de todos los materiales instalados.

Hay que medir puertas y diferencias de altura

Antes de instalar la tarima debemos sumar el grosor de la lama y el de la manta. Esta altura total puede afectar a:

  • Puertas interiores y puerta de entrada.
  • Marcos y tapajuntas.
  • Electrodomésticos y muebles fijos.
  • Encuentros con baños y cocinas.
  • Perfiles entre diferentes pavimentos.

Una medición previa evita problemas durante la instalación y permite elegir el grosor más adecuado.

¿Qué grosor ofrece la mejor relación calidad-precio?

Para una vivienda con uso normal, una tarima de 8 mm de buena calidad puede ser suficiente. Los modelos de 10 mm ofrecen una solución intermedia, mientras que una tarima de 12 mm puede interesar cuando se busca mayor sensación de solidez.

La decisión no debe basarse solamente en el grosor. También debemos comprobar la clase de uso, el sistema de clic, la resistencia al agua, la garantía y la calidad del fabricante.

Venta e instalación de tarima laminada en Madrid

En Tarimas Express te ayudamos a elegir el grosor y la resistencia adecuados para cada vivienda. Contamos con más de 17 años de experiencia y trabajamos en Madrid, Guadalajara y Toledo.

Consulta nuestras opciones de tarima laminada con suministro e instalación. Para solicitar presupuesto, indícanos la localidad, los metros cuadrados, el suelo existente y el acabado que estás buscando.